que me aplastan sin compasión
y
en cada rincón,
motas de polvo
que se han ido acumulando
al son de un viejo reloj.
Yo,
tirada al suelo
sintíendo el peso
que ejercen;
pensando en qué
vas a llevarte
y
¿quién seré cuando
todo pase?
Leo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario