
remolinos de aíre,
grandes y sonoros,
son los encargados de recoger mi aliento,
millones de sonidos que emanan de mi boca,
y que a nadie le importan,
son esas mis palabras sordas.
palabras chilladas que nadie escucha,
pensamientos lanzados en voz alta,
palabras que pierden su mensaje,
son esas mis palabras sordas.
remolinos de aíre las alejan,
hacen que no las oigas,
son esas mis palabras sordas,
las que chillé y nadie oyó,
las que adorné y nadie valoró,
palabras que vuelven a mi boca,
sín que nadie recuerde su sonido,
son esas mis palabras sordas.
palabras que me costaron sacar,
palabras que un día pensé contar,
son ahora palabras que no dicen nada,
son palabras sordas las que alguien dejó de escuchar...
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