
Cuando me despierto puedo sentir esa incertidumbre por saber lo que viviré a lo largo del día, y me siento como si fuera la luz del día dejando atrás la sombra de la noche seca y calida que con la llegada de la claridad pasado por mi ventana es como si la oscuridad se despidiera, y es que necesito el sol para respirar, para saltar, para ser yo en mi totalidad… y no importa si luego resulta ser un día más malo que bueno porque lo que realmente importa es que lo he podido vivir y le puesto ganas por aprender y merece la pena sentir que estamos vivos y que podemos hacer y deshacer las cosas a lo largo de un día sabiendo que es único y que mañana cuando el sol vuelva a visitarme en forma de un rayo tenue por la rendija de mi ventana volveré a tener esa alegría que me hará bailar nada más levantarme, esa impaciencia por saber que viviré y sobre todo volveré a sentir que estoy viva¡¡¡¡
leo
leo
No hay comentarios:
Publicar un comentario