Lo haremos sin poemas entre las manos,
sin mirarnos a los ojos y
casi sin pronunciarnos.
Hablaremos del paso del tiempo,
de la calma detrás de la tormenta.
Y
si quieres, te cuento
cuál ha sido la causa de tu
derrota.
Si quieres hablar, hablamos.
Pero ...
No de un pasado dramático.
No de ti alrededor de mí, y
tampoco hablaremos de un volver.
Pd.: ante la virtud de pedir, está la virtud de no dar.
Leo.

2 comentarios:
Las palabras a veces son peligrosas, como para no hablar con sumo cuidado.
Besos grises, me alegro de leerte^^
vaya, me estoy buscando y en el camino..
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