
Siempre lo he sabido.
Tienes el arte de fugarte
de mi pensamiento
como palomas que se asoman,
alborotan,
castigan al Mundo con su mierda
y sin embargo...
hay quién las alimenta.
Así eres tú.
Una acumulación de hechos
con olor penetrante
atrapando a toda mirada despierta
y, embrujas sonrisas inocentes
aunque mi perversión te acecha
y no recuerdo cuando despedí
mi inocencia.
Fuiste tú,
lo sé,
tú, quién contamino mi pensamiento de siembra fresca
tú, quién voló a mi lado
para después hacer de mí
una marea llena de furia.
Y no es que ahora yo quiera
que tú sufras...
pero todo hecho ocasiona
una secuencia en cadena
donde todo acto presenta
su propia condena.
Leo.
1 comentario:
Extrañaba tus versos, Leo, esa magia sobrenatural tan tuya que emana de ellos.
Me alegra leerte.
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