
Vieja era tu piel
y perfecta tu sonrisa.
Dispersa tu mirada
en aquellas ocasiones frías,
tu abrazo, sin embargo,
siempre era dulce;
un caramelo deshaciéndose bajo la lengua,
lleno de sensaciones
así eras tú
cuando caminabas agarrándome la mano
y sí, sigues estando conmigo
aunque no te veo,
tampoco te oigo,
no hay brisa con tu aroma
tampoco detalles claros que dibujen siluetas
y sin embargo hoy te extraño
como ayer y también como mañana lo haré.
Planeabas tus acciones entre mis proyectos
mi vieja anciana tu recuerdo nunca se marchita
sino más bien se guardan entre mis sueños
aunque sigo echando pétalos en el camino.
Sigo intentando marcar el paso
por si me pierdo y nunca vuelvo
siempre sabré encontrarme entre tus revoloteos.
PD. A ella. A mi abuela.
Leo.
2 comentarios:
Ai las abuelas, ese refugio cálido al que correr cuando todo va mal, ese regazo con olor a dulces y a menta...
Precioso Leo, ¿qué decirte que no sepas?
Precioso Leo me has emocionado
como siempre´,tienes una mente
privilegiada.Besos MARGA
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