Dos hemisferios.
Uno lleno de nada
el otro lleno de todo.
Un alma que se va muriendo
al compás del viento;
el tiempo se ha parado
en el justo momento.
Impreciso sueño el que aparece
y tú, maleta en mano
decides correr a contracorriente
quizás así encuentres la salvación,
pues dicen que las cosas se crean y
nunca se destruyen.
Debe ser como el amor
que mantenías y que hoy
se transforma en otra materia
vaciando todo cuanto tenías,
y ahora, encuentras caminos que se estrechan
con remolinos en una atmósfera fría.
Marchas sin mirar hacia atrás
a paso lento y pausado
atas todo cuanto posees por si no vuelves,
sueltas besos como gesto de nostalgia
por todos los que te miran...
horas de un reloj marcadas por suspiros
-dos hemisferios que separan tus latidos-
mantienes el aire en tu boca
notas la sangre fría
olor a alcohol con sabor a metal
cierras los ojos para notar
la inyección del adiós
empiezas a contar 5, 4, 3, ....
(duermes)
Leo.
4 comentarios:
Leo: realmente lo que dijo un pensador - físico creo que Lavoisier es que nada se crea ni se destruye. Solo se transforma.
El amor que mantenias se transforma en otra materia pero no necesariamente fría y estrecha. Piensatelo bien y verás como en algunos casos hasta es cierto.
Un beso
"...horas de un reloj marcadas por suspiros..."
preciso.
Adicta a tus palabrass y a tu forma de expresión...
me ENCANTA Leo, y cada vez más
El amor es un sentimiento que puede ser definido en 1 millon de palabras... buen post! pasate por el mio
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