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miércoles, 9 de marzo de 2011

diálogo entre dos


-Ella lanzó una pregunta al aire casi sin pensar.... ¿me quieres?
-Él mantuvo un silencio inquietante, la miro durante un rato y sin casi soltar aliento dijo: Te quiero.
-Ella le miró rápidamente ... ¿cuánto?

El silencio volvió a notarse, no había nada alrededor ni siquiera ellos mismos mientras se mantenían la mirada, ...

-"te quiero matar", dijo finalmente.
-Ella dejo de mirarle, no dijo nada, permaneció callada y pensativa durante un buen rato, quiso hablar cuando él la interrumpió (...)
-Todos los días. te quiero matar todos los días.

De pronto se dibujo una sonrisa en su cara. Ella y su sonrisa pegadiza. Él queriendo disimular su entusiasmo por ella.

El punto y final lo puso un abrazo, disipando todo el aire entre sus cuerpos. Ahora no pasa un día sin que esas palabras vibren en su pensamiento dibujando de nuevo la alegría en su cara.

-(...) Estoy aquí. Sigo estando aquí. Todo eras tú y todo eres tú. Siempre tú.
Recuerda: "Todos los días".


Leo.

3 comentarios:

Clarita dijo...

A veces una frase desconcertante, en un principio, puede convertirse en la más hermosa demostración de amor y la más recordada...

Me ha encantado, como siempre, un besote enorme cielo!cuídate mucho

Unknown dijo...

Muy original el relato, y una forma muy especial de declarar y de entender el amor.
Saludos,y un abrazo.

nictemerooximoron dijo...

Leo: ! te felicito! Has sabido introducir un gap de humor .
Aunque ya no te puedo seguir con asiduidad, cuando lo hago disfruto.

U beso