
sentí el calor de las llamas,
pero no me quemaba,
mi cuerpo quedo como inerte tirado en aquella madrugada,
no había humo ni siquiera había llama,
nadie corría por aquella pradera,
a nadie le importaba.
sentí el fuego en mi manos,
vi el color que soltaba,
aparecí en aquella montaña como si de un ángel se tratara,
puede que alguien me soltará
o puede que sólo fui arrastrada,
me sentí como olvidada, rechazada,...
levanté mi mirada,
solté el aire; pues alguien me observabá
note tu presencia, esa que me embriaga
no volví a sentir aquel calor,
nunca más quede envuelta en aquellas llamas,
todo queda en mi recuerdo...
desde que cogiste mi mano he sentido otro aroma,
una esencia que se asoma,
puedo parecer blanda; pero te digo que ando a mi bola,
puede que mi nombre no se lea,
que sólo quede en algún recuerdo,
y que nadie se lo ponga en sus labios.
he pensado en regalarte mi aroma
no sé como hacerlo,
puede que te envuelva un beso....
puede que te sepa a una mezcla entre melocotón y cereza.
PD. para Mofín.
leo
3 comentarios:
"nunca más quede envuelta en aquellas llamas,
todo queda en mi recuerdo..."
El que no se quema, no lleva las muescas del tiempo en su piel. Y quien no lo hace, no vive, sino que continuamente seguirá siendo un refugiado. Yo creo que conozco a alguien mas valiente, no?
gracias leo.
maravilloso Leo!
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